Manuel Román, director de ventas del grupo Heineken en España, esperaba un verano mejor. «El año pasado hubo un confinamiento duro y todo fue muy chocante, pero no hubo restricciones a la hostelería. Este año empezó la quinta ola a mediados de julio y algunos países restringieron la movilidad. Los británicos son importantes porque beben mucha cerveza. No hemos recuperado el nivel de 2019, nos quedaremos en un 10% de caída».