Ya han pasado cinco años desde que los hermanos Gutiérrez, Carlos y Daniel, cumplieran el sueño de traer hasta Sevilla el movimiento «craft beer». Por aquellos tiempos, poco se sabía sobre el mundo de las cervezas artesanas, por lo que introducir este nuevo concepto en un mercado tan asentado como el cervecero, se convirtió en un gran desafío.