El próximo 28 de marzo el Consejo Regulador Bizkaiko Txakolina presentará en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (Hortaleza 63) sus txakolís más clásicos y modernos, y sus últimos estilos de elaboración que han logrado transformar este vino tradicional en uno de los más sorprendentes del mercado español.
El txakolí, que etimológicamente proviene de “etxeko ain”, lo justo para casa, tiene su origen en los siglos XI y XII, en los que se inicia la viticultura de autoabastecimiento y consumo local. No será hasta el siglo XIV cuando comience su regularización y promoción, que se vio truncada a principios del siglo XX cuando una plaga de filoxera acabó con una buena parte de las 2.874 hectáreas que estaban censadas en aquel momento. Pero en su la lucha por salir adelante frente a las adversidades, un pequeño grupo impulsa la recuperación para lograr, con el paso del tiempo y la incorporación de las nuevas tecnologías vitivinícolas, uno de los vinos más peculiares de nuestro país.
Esta peculiaridad viene marcada especialmente por su territorio, los cultivos en media ladera, resguardados del viento del norte, con una altitud media de 50 a 200 metros sobre el nivel del mar, en zonas pequeñas y difíciles de mecanizar, hacen que sea n producto elaborado con mimo y cuidado y con una calidad diferencial.
Detrás de cada txakolí hay una gran parte de historia y de innovación, así como una figura, la del txakolinero, testador y preconizador del auténtico txakolí.
Historia, tradición e innovación se reúnen en los nuevos txakolís que harán su puesta de largo en Madrid el jueves 28 de marzo.
¡OS ESPERAMOS!