El sector corchero y vinícola se reúnen con el fin de mejorar la calidad para el consumidor final de vinos.

El Instituto Catalán del Corcho ostenta la Secretaría de este Subcomité desde el año 1995 y se ha ocupado de definir los parámetros a controlar y las especificaciones de los productos de corcho con el fin que los fabricantes y usuarios obtengan un producto con las máximas garantías sanitarias y de estandarización para su uso industrial. Este trabajo es de especial relevancia para el consumidor final de vinos y cavas tapados con corcho respecto a otros tipos de cierres, ya que la tarea de normalizar garantiza la calidad de los tapones.