Un museo muy dulce.


13 Oct . 2015

1 min

CHOCOLATES Y CAFÉ

Desde la entrada el aroma a chocolate se hace evidente, abruma la figura de un oso hecho de ese material y, una fondue tamaño gigante, es el Museu de la Xocolata. Situado en el antiguo convento de San Agustí o, lo que es lo mismo, la pasada residencia de «los chocolateros», una rama del ejército borbónico que solía vivir allí y que se ganaron el nombre por merendar pan con chocolate, atrae a turistas procedentes de países europeos como Francia o Portugal e internacionales como Estados Unidos o Israel. Además de escuelas que acuden para participar en las actividades educativas que ofrecen.

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