Selección Semanal 1 de Agosto – EFECTOS COVID-19: BANCO SANTANDER

 

  • Santander sufre pérdidas históricas de 10.798 millones por la crisis del coronavirus

  • El grupo registra varios ajustes contables por el Covid por 12.600 millones
  • Prevé pagar el dividendo 100% en efectivo cuando “las condiciones de mercado se normalicen”

 

Cinco Días: 

Santander registra números rojos por primera vez en su historia, derivados de varios ajustes contables por el impacto del Covid. La entidad que preside Ana Botín sufrió pérdidas por 10.798 millones de euros en el primer semestre, frente al beneficio de 3.231 millones de un año antes, tras apuntar una actualización del fondo de comercio sus filiales y otros ajustes por 12.600 millones de euros. La acción baja un 3,6%.

Sin tener en cuenta ese apunte, el beneficio ordinario se sitúa en 1.908 millones, un 53% menos que en igual semestre del año pasado, según ha informado a la CNMV. Los resultados se han visto afectados por la crisis sanitaria, que se ha reflejado en un “entorno económico más débil, menores tipos de interés por un periodo más largo y fuerte depreciación de algunas monedas”.

Tras el impacto de la pandemia en las previsiones económicas, el banco ha actualizado el valor del fondo de comercio de sus filiales y se ha anotado en sus cuentas un cargo extraordinario sin efecto en caja de 10.100 millones. De esa cifra, 6.101 millones corresponden al negocio en Reino Unido, 2.330 millones a Estados Unidos, 1.192 millones a Polonia y 477 millones a Santander Consumer Finance.

Además, el grupo ha realizado un ajuste de 2.500 millones de euros en los activos por impuestos diferidos del grupo consolidado tributario en España.

Estos ajustes, señala la entidad, no afectan “a la liquidez ni a las posiciones de riesgo crediticio ni de mercado del Banco, y es neutro en capital CET1; tampoco impacta en la importancia estratégica de los mercados afectados”. El grupo mantiene “total confianza en el potencial de generación de valor a largo plazo de sus regiones y mercados”.

Ana Botín, presidenta de la entidad, ha reconocido que los últimos seis meses “nos han planteado uno de los mayores desafíos de nuestra historia. El impacto de la pandemia nos ha puesto a todos a prueba y estoy muy orgullosa de la respuesta que ha dado el banco”. Así, aunque la entidad ha registrado fuertes pérdidas por los ajustes contables “esta revisión no afecta a la fortaleza de nuestro balance. Las bases de nuestro negocio son sólidas, con un nivel de capital en la parte alta de nuestro objetivo”.

Botín ha anunciado que consejo tiene la intención de aplicar una política de dividendo 100% en efectivo “tan pronto como las condiciones de mercado se normalicen, sujeto a la recomendación y las aprobaciones regulatorias, y hemos reservado capital este trimestre para poder hacerlo”.

Además, la presidenta ha reiterado el objetivo de la entidad de un retorno sobre el capital tangible (RoTE) del 13%-15% que marcaron en el Investor Day del año pasado y ha anunciado que dará “más información de los planes estratégicos en los próximos meses”.

Respecto al papel de la entidad durante el confinamiento, Botín ha destacado que la concesión de 1.600 millones de euros diarios de media en nuevos préstamos en el segundo trimestre. Además, ha concedido moratorias a más de cinco millones de clientes.

Previsiones de los analistas

El ajuste por el Covid invalida las previsiones de las firmas de análisis que esperaban que Santander anunciara un beneficio en el segundo trimestre de unos 828 millones, según Bloomberg. Entre marzo y junio, la entidad ha registrado pérdidas por 11.129 millones. El margen de intereses en el segundo trimestre asciende a 7.715 millones, por debajo de los 7.900 que preveían las casas de análisis.

Los ingresos del grupo en el semestre disminuyen afectados por los tipos de cambio. El margen de intereses baja un 8% hasta los 16.202 millones, aunque sin tener en cuenta los tipos de cambio se mantienen estables (alza del 0,2%). El margen bruto baja un 8,9% hasta los 22.268 millones.

La entidad sufre caídas en ingresos en Norteamérica, Sudamérica (del 2% en ambos casos) y, sobre todo, en Europa que baja el 8%, con bajadas generalizadas derivadas de los menores volúmenes de actividad, a lo que se une, en los casos de Santander Consumer Finance y Reino Unido, cambios regulatorios que afectan al cobro de comisiones.

España registra un beneficio ordinario de 251 millones hasta junio, frente a los 694 millones registrados un año antes. En Brasil, el grupo ganó 995 millones, frente a los 1.482 millones del año pasado, y en Reino Unido el beneficio ordinario asciende a 477 millones (582 en 2019).

La ratio CET1 sube al 11,84%, tras aumentar 26 puntos básicos en el trimestre, gracias por un lado a la fuerte generación orgánica y el impacto regulatorio positivo compensado en parte por el efecto negativo de operaciones corporativas, pensiones y mercados.

Fuente: Cinco Días, 29 de Julio 2020

Expansión: Santander pierde 10.798 millones tras hacer un saneamiento contable de 12.600 millones en sus negocios

El grupo deteriora fondos de comercio de Reino Unido, EEUU, Polonia y Consumer por 10.100 millones y carga 2.500 millones por activos fiscales, al empeorar el escenario económico por el Covid. El capital sube hasta el 11,84%. El banco anuncia un dividendo en acciones de 0,10 euros con cargo a 2019, en línea con el mandato de BCE, y reitera su objetivo de rentabilidad del 15%.

Santander perdió un récord de 10.798 millones en el primer semestre de 2020. Los números rojos, los primeros en la historia de la entidad, que hasta ahora siempre había sorteado las pérdidas durante los periodos de crisis, son consecuencia de un saneamiento contable a gran escala de 12.600 millones realizado en sus negocios, al empeorar las previsiones económicas de sus mercados a causa de la pandemia de coronavirus.

De la factura de 12.600 millones, el grueso, 10.100 millones, corresponden a quebrantos en los fondos de comercio de inversiones históricas. Este importe es equivalente al 45% del fondo de comercio del grupo. Por filiales, Reino Unido, que ya en 2019 sufrió un ajuste de 1.500 millones, se anota ahora otros 6.100 millones. A EEUU le corresponden 2.330 millones (en 2017 se hizo otro cargo por 500 millones) y a Polonia, 1.192 millones. El saneamiento se completa con 477 millones por los negocios de Consumer Finance.

Además de estos 10.100 millones por los fondos de comercio, el grupo ha hecho otra dotación atípica de 2.500 millones por la menor capacidad de recuperación de activos fiscales diferidos.

“Dado el peor entorno económico por el Covid-19, los menores tipos de interés por un periodo más largo y la mayor tasa de descuento que refleja la volatilidad y las primas de riesgo, se ha realizado un ajuste del fondo de comercio y de activos por impuestos diferidos”, señala Santander.

“Este ajuste no cambia la importancia estratégica de los mercados ni de los negocios del grupo. El banco seguirá invirtiendo y acelerando sus planes de transformación, y mantiene total confianza en el potencial de generación de valor a largo plazo de sus regiones y mercados”, ha aclarado la entidad.

El carácter global de la actual recesión ha abierto una vía de impacto en los grandes bancos españoles a través de sus franquicias internacionales. Entre otros vectores, el Banco de España ha venido avisando en los últimos meses sobre la posibilidad de experimentar “ajustes significativos de los fondos de comercio”. BBVA se anotó en el primer trimestre un cargo de 2.084 millones por el deterioro del fondo de comercio de su franquicia estadounidense.

Anuncia dividendo y reitera la meta de rentabilidad y capital

Más allá del saneamiento contable, sin impacto en liquidez, capital y coste del riesgo, Santander ha insistido en la solidez de base que presenta su negocio (el resultado recurrente alcanzó 1.908 millones en el semestre, un 53% menos). En este sentido, el banco, por primera vez desde el estallido de la pandemia, ha reiterado los objetivos de rentabilidad y capital anunciados en el Investor Day del pasado año (el plan estratégico está actualmente en revisión). Además, ha anunciado el pago de un dividendo en acciones con cargo a 2019 y su voluntad de recuperar la remuneración en efectivo incluso a cuenta de 2020.

De momento, la rentabilidad sobre el capital tangible ordinaria (Rote) se ha desplomado hasta el 5,44% desde el 11,58% de hace un año. “Tenemos plena confianza en el potencial de nuestro negocio para crear valor. Reiteramos nuestro objetivo de retorno sobre el capital tangible del 13%-15% que nos marcamos en el Investor Day del año pasado y daremos más información de nuestros planes estratégicos en los próximos meses”, ha indicado la presidenta de Santander, Ana Botín.

Por su parte, el capital ha mejorado 26 puntos en el trimestre, hasta el 11,84% y ya se sitúa en la parte alta de la horquilla objetivo del grupo (11%-12%).

Por lo que se refiere a la retribución al accionista, Santander ha anunciado su intención de abonar un dividendo en acciones nuevas de 0,10 euros por título con cargo a 2019. Se repartiría en lo que resta de 2020. Esta modalidad de pago se adapta a los límites a la retribución que el BCE acaba de extender hasta enero de 2021, siempre que el abono sea íntegramente en títulos. El formato script que tiene actualmente el banco no encajaría al 100% con el esquema del BCE: reduce la salida de caja, pero no la suprime por completo, dado que el cobro en acciones es opcional y hay inversores, fundamentalmente institucionales, que eligen el cobro en efectivo. Por ello, se trataría de un scrip obligatorio.

De aplicarse la propuesta del banco, el dividendo total con cargo a 2019 sería de 0,20 euros por título, frente a los 0,23 euros de 2018. Los inversores, que ya cobraron en noviembre de 2019 un total de 0,10 euros por acción en efectivo, recibirían en los próximos meses otros 0,10 euros en acciones. La intención original de Santander era abonar 0,13 euros como dividendo complementario de 2019, de los que 0,10 euros se iban a repartir en efectivo y 0,03 euros en títulos.

Adicional a este compromiso, Santander también ha insistido en su propósito de recuperar una política de dividendo 100% en efectivo, “tan pronto como las condiciones de mercado se normalicen, sujeto a la recomendación y las aprobaciones regulatorias”. “Por ello, el banco se ha reservado seis puntos básicos de capital en el trimestre para un posible dividendo en efectivo con cargo a los resultados de 2020”, ha indicado.

Latinoamérica sostiene la cuenta; España y Reino Unido, a la baja

El resultado ordinario se apoya en las filiales latinoamericanas, que han elevado en bloque su peso en los beneficios, en detrimento de los negocios en Europa, más golpeados por el Covid en las fases iniciales de la pandemia.

Todas las unidades registran caídas de beneficios de dos dígitos, salvo México (-4,4%) y Argentina, que se apunta una mejora del 49%. En España, el resultado cae un 64%, hasta 251 millones.

Consecuencia de este entorno, hay cambios de ponderación de los mercados no vistos en años. Brasil aumenta su peso del 29% al 32%; Consumer (15%) adelanta como segunda filial a España (8%), que cae hasta la cuarta posición, al verse superada también por México (13%).

EEUU aporta el 7% de los beneficios y Chile, el 6%, superando incluso a Reino Unido. La filial británica, que hace cinco años ocupaba una posición de liderazgo y generaba casi la cuarta parte de los resultados del banco, recortó su beneficio un 76% en el primer semestre, hasta 139 millones. Con ello, tiene ahora una ponderación del 5%, en línea con Portugal (5%) y Argentina (4%). El resto de Latinoamérica aporta un 3% de los beneficios y Polonia, el 2%.

Menos ingresos, menos costes y más dotaciones

El margen de intereses cae un 8,2% en el semestre (-0,2% sin tipo de cambio), hasta 16.202 millones, mientras que las comisiones se reducen un 12,4% (-4% sin divisa) y los resultados por operaciones financieras se disparan un 110%,, hasta 1.073 millones. Con ello, el margen bruto desciende un 8,9%, hasta 22.268 millones (-1,1% sin tipo de cambio).

Por lo que se refiere a los costes, alcanzan los 10.707 millones, un 7,6% menos que hace un año. La caída es del 1,4% en euros constantes. Santander ha incidido en que está ajustando gastos más rápido de lo previsto. En el primer semestre, ha registrado ya eficiencias en Europa de más de 300 millones, más del 75% de lo estimado para todo 2020.

La crisis del Covid ha disparado un 63% las dotaciones para insolvencias, hasta 7.000 millones de euros. El coste del riesgo está en 126 puntos y el grupo ha reiterado su visión de que cerrará el año en torno a 140-150 puntos básicos. La mora está estable en el 3,26%. Santander ha concedido moratorias a 5,4 millones de clientes en el grupo por importes equivalentes al 12% de la cartera.

Fuente: Expansión, 29 de Julio 2020

Comentario NP: Estamos en plena crisis y aún no hemos tocado fondo. La medida adoptada por el Grupo Santander muestra lo maltrecha que está nuestra economía. Urgen medidas de reactivación eficaces.

 

 

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