Selección Semanal 1 de Agosto – MACROECONOMIA: El PIB de la zona euro sufre una caída sin precedentes del 12,1% en el segundo trimestre con España a la cabeza

El producto interior bruto (PIB) de la eurozona registró entre abril y junio una caída del 12,1%, sin precedentes en toda la serie histórica, después de haber sufrido una contracción del 3,6% en el primer trimestre del año, según la primera estimación del dato publicada por Eurostat, que señala a España como la economía con peor evolución, con un derrumbe del 18,5% del PIB.

En comparación con el segundo trimestre del pasado ejercicio, el PIB de la zona euro registró una caída interanual del 15%, después de la contracción interanual del 3,1% de los tres primeros meses del año.

En el conjunto de la Unión Europea (UE), la actividad económica experimentó en el segundo trimestre del año una caída sin precedentes del 11,9%, después de la contracción del 3,2% observada en los tres primeros meses de 2020. En comparación con el mismo periodo de 2019, la bajada del PIB en la UE fue del 14,4%.

Entre los países cuyos datos estaban disponibles, España sufrió la mayor caída del PIB con diferencia en el segundo trimestre, al registrar un desplome del 18,5% (aquí todos los detalles), tras la bajada del 5,2% en los tres primeros meses de 2020, seguida de Portugal, con una contracción del 14,1% en el segundo trimestre, tras el retroceso del 3,8% en los tres primeros meses de 2020.

Por su parte, el PIB de Francia se contrajo un 13,8% en el segundo trimestre, después de bajar un 5,9% en el primero, mientras que la economía de Italia registró una contracción del 12,4% entre abril y junio, después de la caída del 5,4% observada entre enero y marzo. En el caso de Bélgica, el PIB se hundió un 12,2% en el segundo trimestre, tras caer un 3,5% en el primero.

Alemania, que dio a conocer este jueves sus datos, registró una caída del PIB del 10,1% en el segundo trimestre, después del descenso del 2% entre los meses de enero y marzo.

Portugal

El PIB de Portugal se desplomó durante el segundo trimestre un 16,5% en términos homólogos, una caída inédita en la serie histórica motivada por la pandemia, que afectó especialmente al consumo privado y a las inversiones.

El dato ha sido avanzado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en una “estimación rápida”, antes de publicar sus resultados definitivos a mitad de agosto.

El Instituto se adelanta con la idea, explica, de contar con información lo más rápidamente posible para analizar el golpe del coronavirus al PIB, que comparado con el primer trimestre cayó un 14,1%.

El descenso se explica “en larga medida” por la contribución negativa de la demanda interna, especialmente con un acusado descenso del consumo privado y también en el apartado de inversiones y exportaciones, sobre los que aportará más detalles una vez publique su informe del 14 de agosto.

Portugal esperaba una histórica contracción del PIB en el segundo trimestre, el primero completamente afectado por el coronavirus, que obligó a decretar el estado de emergencia a mitad de marzo.

Entre enero y marzo, el país registró una caída del 2,3% en términos homólogos, por lo que suma ya dos trimestres consecutivos con resultados negativos.

Un dato que hace pensar a especialistas que el desplome del PIB al cierre del año será superior al previsto por el Gobierno del socialista António Costa, que en sus últimos cálculos oficiales presentados en junio apuntó a una contracción del 6,9%, si bien fuentes del Ejecutivo admiten que habrá que revisarlo en breve.

Por el momento, el Banco de Portugal estima que el desplome será del 9,5%, en línea con Moody’s, que considera que será del 9,2% al cierre de este año.

Francia

En el caso francés su PIB sufrió un hundimiento histórico del 13,8% en el segundo trimestre a causa del confinamiento que condujo a la suspensión de las actividades consideradas no esenciales, según anunció este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).

Esta caída del 13,8% del producto interior bruto (PIB) entre abril y junio, que se produjo tras la del 5,9% entre enero y marzo, es la mayor desde que empezó la serie histórica en 1949.

El PIB francés sufrió un descenso del 19 por ciento respecto al mismo trimestre del año pasado, explicó en un comunicado el INSEE, que al mismo tiempo hizo notar que el levantamiento progresivo de las restricciones a partir del mes de mayo ha permitido una recuperación “gradual” de la actividad.

De hecho, el bajón del segundo trimestre es menos profundo del que había anticipado el propio INSEE, que a mediados de junio había estimado que el descalabro sería del 17%.

El ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, hizo hincapié precisamente en que la cifra conocida hoy es “menos grave de lo esperado”, lo que a su juicio demuestra que “no somos impotentes frente a la crisis” y que “podemos mejorar las cosas”.

En una entrevista al canal “CNews”, Le Maire se refirió a varios indicadores de junio que apuntan a una tendencia positiva, en particular a las matriculaciones de coches, favorecidas por el dispositivo de ayudas públicas para la renovación del parque automovilístico, lo que a su juicio “es la prueba de que hay que seguir tomando medidas radicales”.

Así, dijo que van a trabajar para conseguir que la recesión este año sea inferior al 11% de su propia estimación en el presupuesto de 2020 corregido este mismo mes de julio para tener en cuenta las consecuencias de la crisis.

Le Maire insistió en que “la mejor manera de salir rápido de esta crisis económica es que los franceses consuman”. Por eso les pidió que se gasten los alrededor de 100.000 millones de euros que han añadido a sus ahorros en estos meses de crisis y les garantizó que “no aumentaremos los impuestos”.

El Estado, por su parte, también pondrá en la economía otros 100.000 millones de euros con el plan de recuperación que presentará el 25 de agosto y la deuda pública que se genere -argumentó- se devolverá con “crecimiento” pero no con un aumento de la fiscalidad, ya que así “no haríamos más que agravar la crisis”.

El ministro advirtió de que lo que más puede amenazar la recuperación económica sería un nuevo agravamiento de la epidemia del coronavirus, e hizo un llamamiento para tener un comportamiento “responsable”.

Su objetivo es volver al nivel de PIB que había antes de que estallara la crisis a comienzos de 2020 “dentro de dos años”.

Si se analizan en detalle los datos del PIB entre abril y junio, el descalabro fue particularmente importante en términos relativos en la inversión (-17,8%).

Sobre todo en la construcción (-26,2%) a causa de la suspensión generalizada de las obras durante el confinamiento, y eso pese a su reanudación progresiva a partir de mayo. El descenso de la inversión fue igualmente muy marcada en los bienes manufacturados (-23,1%).

Pero como no podía ser de otra manera, el factor que más pesó en el retroceso económico fue el consumo, con una bajada del 11%, mucho más profunda en los servicios (-15,3%) que en los bienes (-7,1%).

Los gastos alimentarios, sin embargo, limitaron al 0,5% la caída entre abril y junio, y eso después de haber progresado un 2,8% entre enero y marzo.

Por el lado de la producción, la contracción global fue del 14,2% y de nuevo fue notablemente severa en la construcción (24,1%). En la producción de bienes, la reducción fue del 16,8% y en los servicios del 13,4%.

En cuanto al comercio exterior, las exportaciones se desplomaron un 25,5%, sobre todo por los materiales de transporte, y las importaciones un 17,3% por los bienes manufacturados.

Los intercambios exteriores en conjunto restaron 2,3 puntos al PIB francés en el segundo trimestre.

El PIB italiano retrocede un 12,4%

Por su parte, el PIB de Italia se contrajo un 12,4% en el segundo trimestre del año respecto al primero, una caída “sin precedentes” por la pandemia de coronavirus, calculó hoy el Instituto Nacional de Estadística (Istat) en sus datos preliminares.

Esta caída, al igual que la registrada en tasa interanual -del 17,3% respecto al segundo trimestre de 2019-, son reducciones nunca vistas en la serie histórica, iniciada en 1995, y que ahondan en la recesión del país, tras el 5,5% que cayó su PIB en el primer trimestre de 2020.

Las cuentas del segundo trimestre contabilizan de lleno los efectos del confinamiento y el bloqueo del país por el coronavirus, entre los meses de marzo y junio.

La contracción de la economía italiana afecta a “todos” los sectores productivos: agricultora y pesca, industria y al sector servicios.

El Istat apunta que el desplome de la economía de Italia, considerada la tercera potencia de la zona del euro, se enmarca “en un contexto internacional en el que las principales economías registran reducciones similares” por la pandemia.

Fuente: Expansión, 31 de Julio 2020

 

Comentario NP: Se confirma la situación económica española en datos comparados con otros países de nuestro entorno: Francia, Alemania, Italia, Portugal, Bélgica, donde resulta la más perjudicada por la crisis del Covid-19.

 

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