SELECCIÓN SEMANAL 14 Agosto – SECTOR CERVECERO: Radiografía del sector cervecero español: golpeado por el Covid y dominado por las marcas nacionales


14 Ago . 2021

7 mins

DESTACADO RESUMEN SEMANAL

La crisis sanitaria hizo que las ventas y la producción cayeran en 2020 rompiendo con la tendencia alcista que se imponía en la serie histórica. Además, por primera vez se consumió más en el hogar que en la hostelería. El dato positivo lo aportan las exportaciones de las cerveceras patrias que se incrementaron un 19% el año pasado y han crecido un 300% en la última década.

El año pasado, uno de los mayores deseos de los españoles cuando pisaron de nuevo las calles tras meses de confinamiento era poder volver a ir de cañas. No en vano, el nuestro es el segundo país que más cerveza consume en el mundo: 417 per cápita y un gasto de 969 euros en esta bebida al año así lo atestiguan, unas cifras que sólo supera la República Checa, según el último índice World Beer confeccionado por Expensivity.com.

Sin embargo, las distintas olas del Covid y sus subsiguientes restricciones fueron truncando estas aspiraciones haciendo que se pudiera frecuentar los bares y restaurantes menos de lo deseado, una circunstancia excepcional que ha pasado factura al sector, según el ‘Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2020’, publicado por la patronal Cerveceros de España y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El documento señala que en el año del coronavirus el consumo de esta bebida en nuestro país cayó un 12%, hasta los 36 millones de hectolitros, lo que equivale a unos 50 litros anuales por español. Se trata de un descenso inédito que alteró la serie histórica -hasta entonces dominada por una tendencia positiva- y que se debe, sobre todo, a dos factores: la imposibilidad de disfrutarla como se había hecho hasta la fecha -si hasta el 2019 cerca del 70% se bebía fuera, el pasado ejercicio se cambiaron las tornas y se consumió más en el hogar (56%) que en la hostelería (44%)- y la paralización del turismo y la pérdida de viajeros extranjeros.

Las ventas también se enfrentaron a una disminución histórica del 12% por la crisis sanitaria, que hizo que, también por primera vez, se concentraran más en el canal de alimentación (61,4%) que en el hostelero (38,6%). En cualquier caso, el incremento del 15% que registró el primero no ha compensado todo lo que se ha perdido por los cierres y restricciones en bares y restaurantes. Además, esta novedosa situación también cambió el tipo de envase predominante: la lata fue el formato en el que más se envasó (45% del total) seguido de la botella (38%) y del barril (17%).

Por zonas geográficas, aquellas con mayor dependencia del turismo extranjero, como los archipiélagos balear y canario, fueron las más afectadas. La zona sur siguió siendo la que se anotó el mayor volumen de ventas de cerveza a nivel nacional, con 8,1 millones de hectolitros, el 24,5% del total. En segundo lugar, se encuentra la zona centro, donde se comercializaron 7,4 millones de hectolitros (22,2%).

Ascenso imparable de Estrella Galicia

En cuanto a la producción, se vio igualmente muy afectada por la situación vivida el año pasado, si bien España se alzó como el tercer mayor productor de cerveza en Europa (aporta un 10% de todos los litros que nacen en la UE, según los últimos datos de Eurostat) y el décimo en el mundo.

Las cerveceras patrias produjeron un 12% menos, quedándose en los 34,7 millones de hectolitrosMahou-San Miguel se llevó la medalla de oro con un total de 10,83 millones de hectolitros. La siguieron en el ránking el Grupo Damm (9,93 millones de hectolitros), Heineken España (8,78), Hijos de Rivera -Estrella Galicia- (3,46), Compañía Cervecera de Canarias -dueña de La Dorada y controlada a su vez por la multinacional AB InBev- (0,87) y Grupo Agora -Ambar- (0,72).

El dato positivo lo encontramos en las exportaciones, que en un año tan complicado lograron crecer un 19%, hasta los 3,7 millones de hectolitros. Su calidad y popularidad han convertido a las marcas nacionales en objeto de deseo más allá de nuestras fronteras, lo que se plasma en el incremento del 300% que han registrado sus ventas en el extranjero en la última década. Portugal se consolidó como principal destino de la cerveza española (el volumen exportado a este país creció un 42,5%) seguido de Reino Unido, China y Guinea Ecuatorial. Asimismo, las importaciones subieron un 9,5%, hasta los 5,3 millones de hectolitros, procedentes fundamentalmente de Bélgica, Portugal y Francia.

Las cifras históricas que maneja la patronal revelan cambios sustanciales en la configuración del mapa de los fabricantes patrios entre 2010 y 2020. Así las cosas, Hijos de Rivera se ha convertido en el ‘gran agitador’ del mercado español durante los últimos diez años, un período en el que ha comenzado a ‘rascar’ cuota a los gigantes.

La firma gallega apenas superaba el millón de hectolitros en 2010, cifra que se triplicó el año pasado, cuando fue la que menos bajó en producción de las cuatro grandes. Detrás de su crecimiento destacan, entre otros factores, la apuesta por la publicidad y el patrocinio que han convertido a la enseña en una referencia en todo el país pese a contar con una única fábrica en Galicia. Sus planes de expansión pasan por abrir una segunda, pero en Brasil. Otra alteración es el sorpasso de la catalana Damm que ha conseguido robar la segunda posición a la multinacional Heineken (dueña de Cruzcampo, Amstel o El Águila) y que produce un 25% más respecto a 2010.

En la última década, dos han sido las principales tendencias del mercado: el auge de la artesana y la renovada apuesta por las marcas locales y regionales. Esta moda explica que referencias que habían desaparecido hayan vuelto con ímpetu, como son los casos de El Águila (Heineken), Turia (Damm), Moritz (Agora) o El Alcázar (Heineken). También son numerosos los casos de cerveceras artesanales que han visto cómo entraban en su capital los colosos del sector (es el caso de La Virgen, La Sagra, La Salve, Cibeles o Nómada).

Menor impacto económico

A pesar de que esta industria es una de los más dinámicas en nuestro país y se alza como referente en el panorama agroalimentario, no ha podido evitar que el impacto de la crisis se refleje en ciertos índices de medición, como el valor añadido que aporta a la economía nacional que se desplomó un 28% respecto al ejercicio anterior, al pasar de los 8.500 millones de euros registrados en 2019 a los 6.100 de 2020. Además, la fuerte caída en la actividad se tradujo en una reducción del 33% -de 6.000 a 4.000 millones de euros- en la recaudación de los impuestos asociados a toda la ‘actividad cervecera’.

AMPLIO DOMINIO DE LAS MARCAS ESPAÑOLAS

Las marcas nacionales dominan el ‘mapa cervecero’, según los datos de un informe publicado recientemente por Tiendeo.com que analiza con qué enseñas han interactuado más los españoles a lo largo del último año. Los consumidores apuestan por el patriotismo o, al menos, así se refleja con la presencia de más de 49 etiquetas nacionales en los catálogos de la plataforma, lo que supone el 60% de todas las búsquedas. Por su parte, las de importación también se han ganado su hueco y, lideradas por las holandesas, las alemanas y las mexicanas, representan el 40% restante. La favorita en nuestro país es Mahou (acapara el 20% del interés total). La medalla de plata se la lleva Amstel (14,8%) y San Miguel (11,6%) cierra el podio.

 

Fuente: Expansión, Autora: Sara H. Asenador, 7 de agosto 2021

 

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