SELECCION SEMANAL – 24 DE OCTUBRE – MOCION DE CENSURA.- Sesión 21 Octubre: Abascal promete elecciones antes de 2021 si prospera la moción de censura de Vox mientras el PP sigue sin revelar su voto
24 Oct . 2020
16 mins
- Vox constata en el debate que ningún otro grupo le otorgará su apoyo
- El PP se resiste a dar a conocer si votará en contra o elegirá abstención
- Sánchez interpretaría el ‘no’ del PP como un «gesto» a futuros pactos
Mario Becedas, 21 de Octubre
La primera jornada de la moción de censura de Vox contra Pedro Sánchez se saldó este miércoles con la promesa del candidato, Santiago Abascal, de convocar elecciones antes de 2021 si la Cámara le otorgaba su confianza y con la petición del presidente del Gobierno al PP de que vote en contra. Tras más de diez horas de debate, los de Pablo Casado criticaron abiertamente la iniciativa de Vox, pero evitaron concretar si se abstendrán o votarán en contra, incógnita que se resolverá este jueves con la reanudación del Pleno. En esta segunda jornada se prevén ‘platos fuertes’ como la propia intervención del PP y la del vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias.
El arranque del debate corrió a cargo del diputado de Vox Ignacio Garriga, quien defendió que la moción «no es una operación de marketing» sino «un deber nacional» ante la «inacción» de otros partidos, en alusión al PP y Ciudadanos. «No es una operación de marketing, es un deber nacional que asumimos ante la inacción del resto de formaciones que por miedo o presos del cortoplacismo electoral quieren llegar a la Moncloa a lomos de una inercia que conlleva la ruina y la muerte», proclamó Garriga.
En su intervención, seguida de la de Garriga, Abascal tachó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «mafia» y de ser «un Gobierno contra el Estado, contra la nación y contra el Rey». El líder de Vox acusó al Gobierno de haber «convertido en partidista la televisión pública, el CNI, el CIS y cualquier institución que se les ponga por delante». «No son ustedes un Gobierno, son un Frente Popular socialcomunista en alianza con separatistas y terroristas, una mafia y a los españoles se les ha terminado la paciencia», añadió, denunciando al mismo tiempo que Sánchez ha sido el único jefe de Gobierno de la democracia que «ha atacado al Rey». Abascal proclamó que el Gobierno de Sánchez es «el peor en 80 años de historia» -«quizá me quede corto», apostilló- y el que «peor ha afrontado en el mundo la pandemia» derivada del «virus chino».
En este su primer turno de palabra, el líder de Vox se comprometió a convocar elecciones antes de 2021 si prospera su moción, en un claro ofrecimiento al PP y Ciudadanos ante una situación de «emergencia nacional»: «Hay que devolver la palabra a los españoles para que, a través del voto, puedan juzgar estos meses de caos y ruina».
Dirigiéndose a la bancada del PP, Abascal les reprochó que «Vox les ofreció liderar esta moción y no han querido». «Cada vez es mayor la distancia que nos separa», lamentó Abascal antes de recordar a los ‘populares’ que «les hemos dado el Gobierno de tres comunidades para frenar al socialcomunismo». Abascal también le habló a la bancada socialista: «Algunos de ustedes comparten nuestro diagnóstico y ahora pueden desmarcarse» de la gestión de Sánchez.
Desde el PP, el diputado José Ignacio Echániz calificaba de «bochornoso espectáculo» los discursos de apertura de Vox. En uno de los recesos, el ‘número dos’ del PP, Teodoro García Egea hablaba directamente de «tomadura de pelo», pero evitaba confirmar si el PP votará en contra o se abstendrá y si será Pablo Casado quien subirá a la tribuna.
La réplica de Sánchez
Tras una breve pausa posterior a la exposición de Abascal, Sánchez subió a la tribuna para la réplica al candidato de la moción de censura. «No vamos a entrar en ninguna de sus provocaciones a lo largo de la moción de censura», comenzó el presidente, quien subrayó que «esta moción es de todo menos constructiva», haciendo hincapié en los «insultos y alaridos» del representante de Vox e ironizando sobre conceptos empleados por el mismo como «virus chino» u «opresión feminista». Sánchez también reprochó a Abascal que utilice el Congreso «como un plató de televisión».
«Sabe que no tiene la menor posibilidad de obtener la confianza de la Cámara», incidió un Sánchez que echó en cara a Abascal no abordar los problemas reales de los españoles. «Tiene usted soluciones fatales para problemas que no tienen los españoles», espetó Sánchez al candidato en una intervención en la que ha reivindicado la integración europea, la cogobernanza con las CCAA y las medidas del Gobierno en la gestión de la pandemia como los ERTE. «Usted odia a España tal y como es. A un verdadero patriota no le sobran la mitad de los españoles», remató Sánchez.
Puntualmente, el jefe de Gobierno fue al ‘cuerpo a cuerpo’ contra Abascal afeándole que critique el Ingreso Mínimo Vital: «500 euros le parecerán poco en comparación con lo que cobraba usted en los chiringuitos de Esperanza Aguirre y el PP». «Usted el valor de la gratitud no lo tiene, como se ve en su actitud con aquellos que le dieron trabajo y cobijo en el PP», zanjó. En réplicas posteriores el líder socialista llamó a Abascal «depredador sin valores».
Mirando hacia Casado, Sánchez le pidió «formalmente que vote ‘no’ en esta moción de censura porque es usted el blanco del ataque de Vox». «No basta con ponerse de perfil, con abstenerse si quieren decirse partido con sentido de Estado», dijo el presidente apelando a los ‘populares’. En su segunda réplica, Sánchez tendió la mano a Casado asegurándole que «si vota no, podremos encontrarnos». El presidente interpretaría esta decisión como un «gesto» justo cuando «la sociedad nos está pidiendo entendimiento».
La asistencia de Sánchez al debate, al menos a su arranque, estuvo en duda la semana pasada. El presidente aparecía en el programa de un foro económico el miércoles por la mañana, coincidiendo el inicio del debate con su presentación en el citado foro. Finalmente, tras las dudas iniciales, se confirmó que Sánchez estaría presente en el Congreso.
Duelo con los otros partidos
En la reanudación del debate por la tarde, con Sánchez e Iglesias ya fuera del hemiciclo, Abascal afrontó las réplicas del Grupo Mixto, EH Bildu, PNV, Ciudadanos y el Grupo Plural (BNG, Más País, Compromís y Junts).
Por parte de Ciudadanos, fue la propia líder del partido, Inés Arrimadas, quien trasladó la negativa a apoyar a Abascal: «Vamos a votar que ‘no’ porque estamos en medio de la tragedia». La presidenta de los ‘naranjas’ se lamentó de que «en lo que dura esta moción habrán muerto más de 130 españoles por coronavirus» y señaló a Vox que «aunque no nos guste, Sánchez tiene mayoría para estar ahí tres años más». Abascal contestó recordando que Ciudadanos puede acabar uniendo sus votos a los de Bildu en favor de Sánchez, mientras acepta los votos de los de Abascal en comunidades como Andalucía.
Más rápido fue el PNV. Su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, despachó en un minuto la posición de su partido calificando de «patochada» la moción de Vox. A su vez, la portavoz de EH Bildu confirmó el ‘no’ de los ‘abertzales’ siendo replicada por Abascal con la lectura por parte del líder de Vox de todos los asesinados por ETA. Por parte de ERC, Gabriel Rufián ironizó con que la moción era ‘Torrente 6’, en alusión a la saga de películas de Santiago Segura, y llamó a Vox «hijos de Trump» al mismo tiempo que defendió su idea de haber dejado solos a Abascal y Garriga en el debate: «Silenciar al fascismo no es censura».
Como voces del Grupo Plural, Íñigo Errejón y Joan Baldoví anticiparon el ‘no’ de Más País y de Compromís, remarcando el ex de Podemos que «Abascal es el matón de clase» y el portavoz de los valencianos que «Vox y Abascal huelen a habitación cerrada». BNG y Junts también glosaron su rechazo a Vox y su moción.
Abascal cargó contra representantes del Grupo Mixto, recordando ante el portavoz del PRC el pasado como ‘camisa azul’ del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, tildando de «equidistante» a la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, acusando a Teruel Existe de traicionar a sus votantes, reprochando al representante de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, de mentir en sus acusaciones a Vox -el diputado les ha llamado «fascistas»- o llamando renegado al diputado de la CUP Albert Botran.
Abascal solo ha reconocido la labor de los miembros de Foro Asturias y UPN, pese a que ambos han anunciado que no le apoyarán, alegando los navarros que tienen un acuerdo con PP y Ciudadanos.
El programa de Abascal
Abascal, que ha propuesto al PP construir una alternativa a Sánchez, ha lamentado que algunos hayan perdido la fe en el pueblo español y sólo pongan su esperanza en Bruselas, en Davos o en otros organismos internacionales. «Tenemos el deber de asumir nuestra responsabilidad histórica. A España sólo la pueden rescatar los españoles», ha reiterado.
El líder de Vox también ha pasado por el reproche a las instituciones de la UE por «desvalijar a España» y por buscar «un ‘mega-estado’ federal como China, la URSS o la Europa que quería Hitler», el reclamo a un endurecimiento de los políticas migratorias poniendo énfasis en el caso de los menas -ha advertido de una futura «República Islámica Catalana»- y la «superación del Estado autonómico» a través de la devolución de competencias ante la imposibilidad de una reforma constitucional. En este punto, Abascal ha pedido acabar con «el delirio autonómico para poder pagar las pensiones de nuestros mayores».
También ha defendido una propuesta fiscal que frene «el despojamiento de las clases medias» del que ha acusado al Ejecutivo: «En España un mileurista es un dosmileurista atracado por el Estado». También en materia económica, Abascal ha afeado a PSOE y Unidas Podemos que ayuden a las «grandes corporaciones y monopolistas» mientras «perjudican a los trabajadores».
En esta tesitura, ha criticado que la izquierda haya acabado apoyando la fusión entre Caixabank y Bankia y que las grandes multinacionales tecnológicas «paguen pocos impuestos». Abordando los sectores económicos, ha pedido reindustrializar España sin abandonar el turismo, «despreciado» por el actual gabinete. Igualmente, ha pedido que los fondos ecológicos se destinen a la agricultura y el regadío, imputando al Gobierno que no llegue el agua a la España Vacía.
Fuente: Mario Becedas, El Economista, 21 de Octubre
Casado se lanza a reconquistar el centro derecha tras una ruptura inédita con Vox
- El discurso de Casado en la moción provoca el punto de inflexión definitivo y agita con fuerza el centro derecha. Los duros ataques a Vox, hasta ahora inexistentes, abren un nuevo camino
La dureza del discurso de Pablo Casado durante el debate de la moción de censura, que se decidió por la ruptura con Vox, conduce a un camino que hasta ahora los populares no habían transitado en el Congreso. “No somos como usted porque no queremos ser como usted. Así de sencillo”, resumía el líder de la oposición justo después de confirmar el no a Santiago Abascal. El entorno más cercano del presidente del PP le animaba desde hacía tiempo al voto contrario para soltar amarras de una vez por todas, convencido de que le permitiría recuperar autonomía política, retratar el proyecto ultra y recuperar los mandos del centro derecha.
Pablo Casado rompe con Vox
Empieza una nueva etapa en el PP. Ese al menos es el objetivo de la cúpula de Casado, que ahora se siente todavía más reforzada con el resultado del debate. “La moción la ganó Casado”, repetían dirigentes de la formación, recordando que no se presentaba contra el Gobierno de coalición, sino que iba dirigida al PP. “Vaya capote le ha echado a Sánchez y vaya bajonazo con el que remata la faena. Quería cortar las dos orejas del PP y ha acabado de monosabio de Pablo Iglesias”, le espetó en un momento de su discurso a Abascal, que reconoció sentirse completamente descolocado. En efecto, lo demostró después durante sus réplicas.
Cuando el pasado verano Casado destituyó a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz parlamentaria, en el partido también se hizo la lectura de un nuevo tiempo. Los dirigentes más críticos con la labor de la diputada y su influencia sobre el líder popular, incluidos algunos presidentes autonómicos, celebraron la noticia. Pero las cosas no cambiaron tanto, al menos en apariencia. Ni el líder del PP moderó el tono con el Gobierno ni se abrió a negociar cuestiones tan significativas como la renovación de los órganos constitucionales pendientes.
Sin embargo, internamente, las cosas empezaron a moverse. El grupo parlamentario recuperó la motivación que había perdido. La labor de la nueva portavoz, Cuca Gamarra (a la que acompañaron nombramientos como el de Ana Pastor o José Luis Martínez-Almeida como portavoz nacional), no solo era apostar por el ADN del PP, sino cohesionar a los diputados y dar un giro total en el grupo. El PP se rearmaba en la Cámara Baja en torno a un objetivo compartido. La decisión del no a la moción (después de que Álvarez de Toledo hiciera campaña por la abstención) sí representa una verdadera ruptura con esa corriente y confirma que la nueva etapa arranca a partir de ahora.
Los diputados esperaban instrucciones definitivas el mismo jueves por la mañana, pero el discurso de Vox, que decepcionó más de lo esperado en las filas populares, ya auguraba el miércoles al mediodía que el PP daría el paso. Muchos diputados se unieron a las palabras de Teodoro García Egea, secretario general del partido, que calificó de “tomadura de pelo” la moción, allanando el camino hacia el voto negativo. Forma parte de los dirigentes con la convicción de confrontar con Vox como única estrategia para recuperar la hegemonía del PP.
Los barones autonómicos, desde el andaluz Juanma Moreno al gallego Alberto Núñez Feijóo, o el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández-Mañueco, cerraron filas públicamente con su presidente, reconociendo “orgullo” por el discurso pronunciado. Casado eclipsó la atención de la moción de censura y se coronó ganador porque desactivó los objetivos de Vox, mientras le arrebataba la pretensión de hacerse con el liderazgo de la oposición. Se lo dijo con claridad desde la tribuna: “Lo que quiere no es cambiar el Gobierno, sino suplantar al PP. Abandone toda esperanza. No es el primero que lo intenta, pero sí le aseguro que será el último”. Fue una frase que recordaba mucho a la consigna lanzada por el presidente de la Xunta en el último comité ejecutivo nacional, cuando defendió que el PP no atendía a modas y no debía salirse de su camino. Todos ellos se volverán a encontrar el próximo martes en una nueva cita en la sede del partido.
Casado arrancó su intervención desvelando el sentido del voto, después de haber dado orden de no comunicarlo antes de que él subiera a la tribuna. Y expuso los motivos con una contundencia irreversible: “Lo que aquí se vota es si usted está capacitado para ser presidente de la cuarta economía del euro, y si su partido tiene la experiencia y la solvencia para liderar España. La respuesta era evidente y ha quedado aún más clara: no”.
La diferenciación tan explícita que hizo entre los dos proyectos políticos confirma el punto de inflexión. Acusó a Vox de “jugar” a preparar la moción “mientras la política adulta” actuaba, en referencia a su partido y enumerando los éxitos que a su juicio han tenido en los últimos meses: desde la rebelión de los alcaldes contra el polémico decreto de los remanentes de los ayuntamientos hasta la ofensiva europea contra la reforma de la ley del CGPJ para la elección de sus vocales, cuya paralización anunció Sánchez al fin del pleno.
Y continuó, relatando una por una las principales diferencias entre ambos: “Tantas como la distancia que media entre el liberalismo reformista y el populismo antiliberal. Entre el patriotismo integrador y el antipluralismo. Entre la economía abierta y el proteccionismo autárquico. Entre la vocación europea y el aislacionismo. Entre el interés general y el oportunismo demagógico”. Casado se dirigió a Abascal para dejar claro que no quiere liderar “otro partido del miedo, de la ira, del rencor y la revancha, del insulto y de la bronca”, y situó a Vox como “otro socio más de Pedro Sánchez”.
Otra de las patas de su discurso fue emplearse a fondo para explicar a los votantes la decisión tomada. “Vox es el seguro de vida de Sánchez para seguir de inquilino en Moncloa. Su deriva es ya irreversible. Usted es parte del bloque de la ruptura”, zanjó el líder de los populares, que después recibiría críticas de Abascal por “patear a sus socios”, recordándole su dependencia de Vox en autonomías y ayuntamientos. En realidad, Casado no se alineaba con el Ejecutivo y sus socios, sino con todo el hemiciclo: 298 votos en contra confirmaron la soledad del candidato, que solo contó con sus 52 parlamentarios.
Fuente: Paloma Esteban, El Confidencial, 23 de Octubre
-
13 Sep . 2025
Selección semanal 13 de septiembre
-
19 Sep . 2025
Selección semanal 20 de septiembre
-
26 Sep . 2025
Selección semanal 27 de septiembre
-
04 Oct . 2025
Selección semanal 4 de octubre
-
10 Oct . 2025
Selección semanal 11 de octubre
-
17 Oct . 2025
Selección semanal 18 de octubre
-
25 Oct . 2025
Selección semanal 25 de octubre
-
01 Nov . 2025
Selección semanal 1 de Noviembre
-
08 Nov . 2025
Selección semanal 8 de noviembre
-
15 Nov . 2025
Selección semanal 15 de noviembre
-
22 Nov . 2025
Selección semanal 22 de noviembre
-
29 Nov . 2025
Selección semanal 29 de noviembre
-
05 Dic . 2025
Origen España y Ecoembes presentan soluciones tecnológicas de envasado para las DOs agroalimentarias
-
06 Dic . 2025
Selección semanal 6 de diciembre
-
13 Dic . 2025
Selección semanal 13 de diciembre
-
20 Dic . 2025
Selección semanal 20 de diciembre
-
27 Dic . 2025
Selección semanal 27 de diciembre
-
03 Ene . 2026
Resumen semanal 3 de enero
-
10 Ene . 2026
Selección semanal 10 de enero
-
17 Ene . 2026
Selección semanal 17 de enero