Selección Semanal 27 de Junio – LA MIRADA ECONOMICA SEMANAL: Profesor Gay de Liébana en COPE

Viernes, 26 de Junio: Fuegos artificiales

Gay de Liébana analiza en ‘Herrera en COPE’ las claves económicas:

Me inspiro en la verbena de San Juan, noche de euforia y pasiones desatadas dado que el respetable tenía ansias de festejar el fin del confinamiento. Me refiero, Don Carlos, a los efectos visuales, sonoros y fumígenos – o sea, que producen humo – de la rimbombante movilización de los 200.000 millones de euros anunciados por el Gobierno como impacto de las medidas para combatir la Covid-19. Que nuestros gobernantes dejan en la estacada a la economía española, no es afirmación gratuita, sino certeza. Tanta ampulosa ayuda para apoyar nuestra economía suma el 2% del PIB de 2019, concretamente 25.559 millones de euros. Los avales del ICO de gasto público no tienen nada y los aplazamientos y moratorias de impuestos y cotizaciones sociales no suponen menoscabo de los ingresos públicos por cuanto se devengan por el Estado.

El monto total que Italia pone en marcha para combatir la crisis económica del coronavirus supera el 13% del PIB, Alemania más del 7% de su PIB, Francia más del 8% y Portugal más del 11%. Paso de porcentajes a cifras, Don Carlos: Italia gasta 235.000 millones, Francia 200.000 millones, Alemania 250.000 millones, Portugal 23.000 millones de euros y España los susodichos 25.559 millones, una birria que revela que no se está en absoluto por la labor al margen de tanta palabrería vacua, o bien que no hay un duro en las arcas públicas o acaso que la ocasión la pintan calva para exterminar buena parte de la economía productiva convirtiéndola en pública o subsidiada. En definitiva, Don Carlos, que toda aquella coña de la movilización de 200.000 millones de euros, a modo de fuegos artificiales de la verbena de San Juan, se queda en simple chuchería.

Jueves, 25 de Junio: Deriva absoluta

La zozobra de la economía mundial, Don Carlos, es lo nunca visto. Cada actualización de previsiones económicas es un torpedo para quienes irradian optimismoLas proyecciones de ayer del FMI así lo confirman. La economía mundial se hunde cayendo al -4,9% este año y el próximo remontará al 5,4%. Pero vayamos por barrios, Don Carlos, que el asunto es más bien dispar. EE.UU cae a plomo, con una debacle de su economía estimada en el -8%, lo que pone a Donald Trump en la cuerda floja ante las elecciones presidenciales, máxime porque en 2021 solo se recuperará creciendo al 4,5%. Por consiguiente, panorama complicado en la América de Trump y no solo por el efecto de la pandemia, sino que la guerra comercial con China y sus conflictos con Europa le pasan factura.

La zona euro es la región del mundo más castigada en las previsiones del FMI, naufragando al desplomarse su economía en el -10,2%. Y lamentablemente España, junto con Italia, es la economía más malparada derrumbándose este año en, ¡atención, Don Carlos!, un escalofriante –12,8%, sin parangón en el vasto mapamundi. Es evidente que en este negro presagio influye el terrible impacto del coronavirus en nuestra economía, la sensibilidad y exposición de grandes sectores como el turismo, el mínimo peso de nuestro sector industrial, la falta de adecuada cualificación de nuestra gente, el retraso tecnológico, pero también los descosidos de nuestras cuentas públicas, que hacen aguas por todos sus poros, la falta de certidumbre política y la ausencia de respuestas firmes por parte de nuestro Gobierno ante el golpe de la pandemia que sigue amenazando con tomar decisiones más nefastas aún para nuestro devenir económico. Don Carlos: nos espera un camino repleto de espinos para conseguir que en 2021 nuestra economía crezca al 6,3%.

Miércoles, 24 de Junio: ¿Cómo saldremos de ésta?”

¿Seremos capaces entre todos de aunar fuerzas para recuperar el tono económico que ya se ha perdido y el que perdamos este año?

Me incorporo felicitando a todos los Juanes. Anoche, al calor de la verbena, cada cual formulaba sus cábalas sobre cómo será la nueva era Covid-19. Y cada uno otea el mundo resultante de una u otra manera… Desde luego, lo que no cabe es pontificar porque nos movemos en el terreno de las suposiciones. ¿Qué sabemos y qué no sabemos? La Covid llegó a nuestras vidas cuando todavía no nos habíamos rehecho de las secuelas de la mayor crisis financiera que nos ha tocado vivir, después de la de 1929. 

Y entre esas secuelas está la reivindicación del proteccionismo, el movimiento en pro de la desglobalización, las reacciones más o menos extremas del Brexit, la elección de Trump y la fiebre de los nacionalismos, trufado con las disputas entre comerciales, tecnológicas y por las redes 5G entre Estados Unidos y China. 

La Covid nos sumerge en una sima depresiva en lo económico. A unos países, más, quizá porque las cosas no se han hecho bien, y a otros países menos, porque sí se habían aplicado y su reacción ha sido más efectiva. ¿Seremos capaces entre todos de aunar fuerzas para recuperar el tono económico que ya se ha perdido y el que perdamos este año?

El paisaje económico quedará desolado, con numerosas víctimas empresariales y millones de empleos perdidos, con multiplicación de bolsas de pobreza en el mundo y millones de personas cayendo en situaciones extremas. Y lo que está claro, Don Carlos, es que de la Covid, saliendo o sin salir aún durante un tiempo, quedaremos tocados tanto los países, con más deuda y déficit, y empresas y familias con sus finanzas desencajadas, pese a que los balances de los bancos centrales apechuguen con montones de esas deudas. ¿Cómo será el nuevo mundo? Pregunta para elucubrar, Don Carlos…

 

Martes, día 23 de Junio: Problema de imagen

Que se diga desde la oficialidad, que España ya se está recuperando es un brindis al sol y suena, contemplando el maltrecho sector turístico, a fantasía encandiladora

Si Nadia Calviño presidiera el Eurogrupo, imprimiría fortaleza a España en Europa, máxime en un trance como el actual en el que necesitamos la colaboración europea – léase, Don Carlos, dineritos procedentes de allí -. 

Sin embargo, por Europa parece que no están muy por la labor. 

Primero, que el presidente venga manteniendo ese duro pulso, cual rifirrafe con la oposición, en tiempos muy malos, nos perjudica la imagen que España da en el exterior. 

Segundo, que nuestras cuentas públicas anden descuadradas, no convence por la Europa de arriba. Fue Bruselas la que tuvo que corregir nuestro déficit público de 2019, semanas atrás, pasándolo a más de 35.000 millones de euros. Este año, Don Carlos, el déficit público de España puede batir registros pésimos y sería el más abultado de nuestra historia. 

La causa de ese déficit no solo es achacable a la pandemia, sino a la dinámica dadivosa de gasto público que se ha ido produciendo y aumentando la factura de un tiempo acá. 

Tercero, transitamos por 2020 sin presupuestos y tampoco se les espera. 

Cuarto, habrá que ver cómo se configuran los presupuestos para 2021 y que sellos políticos llevarán. 

Y quinto, la deuda pública española, que ya se sitúa en 1.234.694 millones de euros, escala a cotas embarazosas.

Todo eso, Don Carlos, pone en tela de juicio nuestra imagen financiera y siembra dudas en torno a las intenciones políticas de España. Además, que se diga desde la oficialidad, que, España ya se está recuperando, es un brindis al sol y suena, contemplando el maltrecho sector turístico, que vive su particular vía crucis, a fantasía encandiladora. Europa no acaba de tragar, Don Carlos…

 

Lunes, Día 22 de Junio: El Laberinto europeo

Cada nueva previsión económica que se da a conocer pone nuestra moral a prueba de bomba, Don Carlos. Si lo de llegar a un acuerdo por parte de Europa para que arranquen los tan manidos 750.000 millones de euros muy virtuales para la reconstrucción, va para largo, posponiendo la gran decisión que tiene que responder al gran confinamiento, Christine Lagarde el viernes echaba otro jarro de agua fría al hablar de una contracción del 8,7% en la economía de la zona euro. Y a ese jarro de agua fría le siguió un bloque de hielo de aquellos que antaño se vendían ambulantemente por nuestras calles, cuando la presidenta del BCE dijo que “lo peor del impacto en los mercados laborales todavía está por llegar”. 

El BCE trabaja con una posible tasa de paro en la eurozona del 10%, cuando en abril estaba en el 7,3%, y serán los jóvenes europeos los más afectados. Duro golpe para quienes han de ser la fuerza de relevo, nuestro presente y nuestro futuro, cuyo ánimo se resiente. Tras la crisis financiera de 2009, la crisis del coronavirus de 2020 les golpea y aborta ambiciones. De hecho, Don Carlos, las perspectivas españolas apuntan a que, si nuestra tasa de paro en 2020 será mala, en 2021 podría empeorar.

Lagarde hablaba también de que, en general, las medidas tomadas en el plano europeo están ayudando a que la economía rebote y, al menos estos días, se palpa algo de confianza en los mercados. Pero, ojo, Don Carlos, que esa confianza no sea efímera si el paripé de la negociación sobre el dinero del fondo de reconstrucción no avanza y queda encallada. De momento, hasta julio el asunto sin resolver. Y ese paquete del dinero de la recuperación, empieza a ser urgente, como lo es la necesidad de que los países acometan reformas. Seguimos en el laberinto bruselense, Don Carlos…

Comentarios NP: Nos ha parecido muy interesante revisar estas pinceladas que el profesor Gay de Liébana nos traslada cada día. Invita a la reflexión y nos recuerda dónde estamos y a dónde podemos ir. Hemos subrayado en negrita algunas frases que nos han llamado la atención, por remarcables.

 

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