TELEFONICA: la doble vara de su 5G en España y Reino Unido

La operadora española lanza en el mercado británico la tecnología 5G que ha descartado, por ahora, en España por no estar suficientemente madura.

El pasado 25 de julio, O2, la filial británica de Telefónica, anunció el lanzamiento de los servicios de telecomunicaciones móviles de 5G en Reino Unido. El anuncio señalaba que la puesta en marcha de los servicios se produciría el próximo octubre en seis ciudades (Londres, Belfast, Cardiff, Edimburgo, Slough y Leeds), que a finales de este año llegarían a 20 ciudades -incluyendo Bristol, Cardiff, Coventry, Derby, Leicester, Notthingham y Windsor- y que, para el verano de 2020, estaría disponible en 50 localidades británicas.

Aunque el anuncio de O2 no lo especificaba, los planes de Telefónica en Reino Unido pasan por instalar ahora la versión inicial del 5G, el llamado Non Stand Alone (NSA) o no autónomo. Se denomina así porque funciona sobre un core (el nodo central de la red, donde radica la inteligencia) de 4G que, principalmente, proporciona un gran aumento en la velocidad de transmisión respecto al 4G. No incorpora, aún, las otras promesas que traerá el nuevo estándar, como una reducción radical de la latencia (el retardo de la señal) y la capacidad para multiplicar por 100 la cantidad de dispositivos conectados en el Internet de las Cosas (IoT). Estas otras ventajas serán implantadas en la versión más avanzada del 5G, la denominada Stand Alone (SA), que ya incorpora un core auténticamente 5G, pero que aún tardará al menos uno o dos años en poderse desplegar comercialmente.

De esta forma, O2 va a instalar ahora en Reino Unido la misma tecnología que ha desplegado Vodafone en España y que le permitió lanzar su servicio de 5G en el mercado nacional el pasado 15 de junio. Lo curioso del caso es que Telefónica España no ha lanzado aún el 5G en nuestro país, como tampoco lo han hecho los otros rivales españoles, es decir, Orange y MásMóvil. Los tres rivales de Vodafone han venido alegando que esta versión preliminar del 5G -el NSA- no es lo suficientemente avanzada como para que merezca la pena un despliegue temprano, que apenas se diferencia de las funciones que se pueden obtener con un 4G de última generación, que no han detectado una demanda por parte de los clientes o incluso que apenas hay smartphones disponibles y que los pocos que existen tienen unos precios muy altos.

Pero esas mismas razones podrían alegarse también por parte de Telefónica en Reino Unido y los móviles 5G que se van a usar allí son los mismos que los de aquí.

Competencia

La realidad es que, más allá de si la tecnología NSA es suficientemente completa, lo que puede servir como excusa, lo que verdaderamente determina la estrategia de un operador es el escenario competitivo, es decir, lo que hacen sus rivales, y ése es muy diferente en España y en Reino Unido.

Telefónica ya ha explicado que está dispuesta a lanzar el 5G en España, pero que dependerá de las necesidades comerciales. Movistar cree que se puede permitir el lujo de no lanzar aún el 5G aunque lo haga Vodafone porque la dinámica comercial de su rival en los últimos semestres no le da miedo.

Vodafone no tiene el fútbol y, en un mercado dominado por las ofertas fijo+móvil+TV, no tener uno de los contenidos clave hace su oferta más débil. Pero las cosas pueden cambiar, bien porque Orange decida lanzar también el 5G, o porque Vodafone mejore sustancialmente su atracción comercial y empiece a robar clientes empresariales o residenciales de alto gasto, lo que le obligaría a reaccionar.

Por contra, en Reino Unido, la apuesta por el 5G es mucho más intensa, probablemente porque no tiene apenas redes de fibra. De hecho, el líder del fijo y móvil, o sea, BT, ya ha lanzado en junio su 5G, al igual que Vodafone. E incluso el cuarto operador, Hutchison, lo va a hacer en agosto. Si Telefónica, que es el segundo operador móvil británico y que atraviesa una buena racha comercial, no lo hiciera, se quedaría aislado y podría poner en peligro su posición.

6 millones de clientes en su Red de fibra

Telefónica ha superado los 6 millones de clientes en su red de fibra en España, de los que 4,15 millones son clientes directos de Movistar y 1,86 millones, de otras telecos que alquilan su red. El grupo cerró junio con 22,2 millones de hogares cubiertos con fibra, por lo que los seis millones de clientes suponen una ocupación del 27%. La compañía prevé completar la sustitución de toda su red de cobre por una de fibra antes de 2025. En lo que va de año, Telefónica ha sumado 220.000 clientes directos a su red de fibra, mientras que ha incorporado otros 340.000 procedentes de otros operadores, es decir, que el mercado que le llega por terceros crece un 50% más rápido que el suyo propio.

 

Fuente: Expansión 9 Agosto 2019